Interculturalidad vivida
Miramos la convivencia desde las culturas que ya están en Asturias, no desde una sola.
La asociación
Fikra existe para animar a las personas —sobre todo a la juventud y a las familias— a servir a su comunidad. A veces facilitando la información que hace falta. A veces haciendo el propio servicio.
La historia empieza en diciembre de 2013, en el Principado de Asturias. El nombre viene del árabe فكرة y significa «idea». La primera tarea fue concreta: había niñas y niños que necesitaban aprender árabe. Esa clase fue el comienzo.
Con el tiempo se sumaron clases de árabe y de español para personas adultas. El trabajo ocurrió cara a cara en centros municipales de Asturias y, más adelante, también en línea.
En 2018 la finalidad se ensancha: acompañar a las personas para que una idea deje de ser solo suya y se convierta en un proyecto útil para la comunidad. Trabajamos por el empoderamiento de las personas: salir de la zona de confort y soltar las ideas que nos limitan. Y hacerlo en compañía.
Principios
Miramos la convivencia desde las culturas que ya están en Asturias, no desde una sola.
No repartimos beneficios. El sentido del trabajo es el bien común.
No estamos al servicio de un partido. Estamos al servicio de las personas y de sus ideas.
Una inquietud vale cuando encuentra a otras personas y se convierte en algo concreto.